Jordania y Palestina , ambos países de Medio Oriente comparten una historia común, un trasfondo similar. Comparten idioma, religión, cultura y ante todo un sentimiento de identidad que se encuentra en un momento critico a raíz de los conflictos políticos.
Jordania actual, tal y como la conocemos se estableció en 1921, cuando Gran Bretaña accedió ceder los territorios de Transjordania de sus mandato palestino al mando del Emir Abdullah, el segundo hijo de su aliado Sharif Hussein de Meca. Originalmente se te instauró como el Emirato de Transjordania, pero el país de reorganizo como reino en 1946, poco después de la terminación del mandato británico y se renombro como Jordania. Desde 1951 hasta 1988, incluía oficialmente el territorio palestino de Cisjordania.
No obstante la historia real de Jordania como tierra, es tan antigua como la misma civilización. Las escrituras mas antiguas encontradas en el país datan al S. IX AC. Aquello que dio importancia histórica al territorio jordano, fue sin duda su localización estratégica en la convergencia de las mas importantes rutas de comercio e intercambio, conectando Egipto, Siria, Mesopotamia y la península árabe. Durante los tiempos helenísticos, el territorio jordano entro en un periodo de prosperidad urbana. Los griegos denominaron el lugar como Peraea, que significaba la tierra “al otro lado” del río Jordan. El mismo periodo helenístico fue testigo del nacimiento del cristianismo y su expansión por la zona, y mas tarde las migraciones de poblaciones sirio-árabes a pueblos y ciudades de Jordania, dispararon el proceso de arabización que se completo con la aparición del Islam.
Mas adelante y a raíz de las conquistas llevada a cabo por las fuerzas musulmanas, Jordania se convirtió en parte de la “gran Siria” y permaneció bajo el mandato de los sucesivos Califatos y luego de los sultanes del imperio Otomano desde el 634 d.C hasta la derrota de los Otomanos en la I Guerra Mundial.
Al igual que Jordania, Palestina también fue ocupada por el imperio Otomano, aunque a principios del S. XIX el control otomano era débil y el país se encontraba dividido en varias soberanías relativamente autónomas. Con la caída del imperio Otomano, el país paso a ser un territorio mas bajo el control británico y no fue hasta 1948 que a consecuencia de la negación por parte de los palestinos a dividir su país con la población judía emergente; inmigrantes que escaparon del holocausto; que perdieron la guerra y fueron testigos de la declaración del estado de Israel. Durante las hostilidades que tuvieron lugar entre diciembre de 1947 y septiembre de 1949, se estima que alrededor de 760,000 árabes palestinos escaparon o fueron expulsados de sus hogares, y este éxodo masivo produjo un gran numero de refugiados palestinos que se establecieron en los países vecinos, entre ellos Jordania. En 1967 hubo una segunda ola de refugiados palestinos, creados por la guerra de los Seis-Días entre Israel y los países árabes, donde una vez mas el estado judío resulto victorioso quedándose con el control de los altos del Golán e Siria, Cisjordania y la franja de Gaza.
Con una población que alcanza los cinco millones de habitantes, y marcada por una variedad étnica y territorial, Jordania reivindica una cultura nacional que fusiona los elementos de una herencia intricadamente compuesta. El país árabe presume de una armonía remarcable en la convivencia entre los jordanos y palestinos, los musulmanes y los cristianos, entre los árabes y los no árabes (chechenios, caucazos, y armenios), y entre las poblaciones beduinas y las poblaciones asentadas.
