domingo, 8 de mayo de 2011

Cositas

Amman es una cuidad curiosa, llena de pequeños escondrijos donde puedes encontrar de todo, y en una de mis expediciones entre en una librería antigua, y ahí debajo de montañas de revistas y libros llenos de polvo, me encontré con estos catálogos de punto españoles!!!!!! Son de los años 80, y te explican como hacer estas prendas, tipos de punto y etc.. me compre las 3 que vi y aquí os muestro algunas de las paginas que mas me gustan!




También aquí os dejo fotos de unas joyas beduinas de plata antiguas que le regalaron a mi madre y la foto de una alfombra con motivos geométricos! Ya sabéis la geometría de la artesanía y folklore de mi país!

Hace unas semanas mientras buscaba material en el balad, me tope con estos EGAALS...Os preguntareis que es un eggal? pues es una pieza de cuerda que se ponen los hombres en la cabeza para fijar el HATTA (la famosa palestina..)

Estos en concreto son distintos, están hechos de hilos de lana de colores y envueltos con cuerdas finas.. busque mas por toda la cuidad y no quedaban, los que encontré eran antiguos y por lo visto no hacen mas.. No pude resistirme, se me ocurrieron miles de ideas..y me lleve todos los que encontré de estos colores! mas adelante ya veréis que haré con ellos! pero me encantan! quiero convertir estas piezas en el MUST HAVE del próximo invierno! jajajaja



Amman es una cuidad curiosa, llena de pequenos escondrijos donde puedes encontrar de todo, y en una de mis expediciones entre en una libreria antigua, y ahi debajo de montanas de revistas y libros llenos de polvo, me encontre con estos catalogos de punto espanoles!!!!!! bueno son de los anos 80, bueno y te explivan como hacer estas prendas, tipos de punto y etc.. me compre las 3 que vi y aqui os muestro algunas de las paginas que mas me gustan!

Tambien aqui os dejo fotos de unas joyas beduinas de plata antiguas que le regalaron a mi madre y la foto de una alfombra con motivos geometricos! Ya sabeis la geometria de la artesania y folklore de mi pais!

SALT

El viernes fuimos a Salt, una cuidad ancestral de Jordania, conocida por la belleza de sus puertas y ventanales. Sus edificios de piedra, testigos del flujo de gente que seguían la ruta de la seda. Las mercancías sirias, las sedas, las especias y demás artículos. Ahora queda el recuerdo de un pasado magico y especial..afrutado con los aromas de la artesanía y el Sumaq.

Dada la situación política en el país vecino, se han cerrado las fronteras y actualmente no exportan nada..Jordania siempre había importado todo tipo de productos de Damasco y Aleppo. Personalmente me entristece ya que pensaba ir a buscar tejidos y material para mi proyecto.

Ahora caminando por el centro de Amman, en el BALAD...los comerciantes gritan "venid y comprar, ultimas mercancías de Siria..aprovechar que por el momento no tendremos mas!"

















viernes, 22 de abril de 2011

Bajando al Mar Muerto

Después de la visita a Bani Hamida, decidimos volver a Amman por las carreteras que pasan por el Mar Muerto...Hacia mucho tiempo que no veía la belleza de este lugar..los paisajes contrastados de mi país natal. Los colores de la arena, las rocas..las cascadas de Ma'in de aguas termales..y por supuesto poder apreciar las tierras de nuestra vecina Palestina al otro lado del lago salado.











BANI HAMIDA

Hoy he visitado Bani Hamida, un proyecto de la Fundación del río Jordán que mantiene viva la cultura tejera de la zona y emplea a las mujeres de esta zona rural ;aislada de la frenética vida moderna de Amman.

Las mujeres tratan la lana, la tiñen, y luego la tejen creando todo tipo de productos desde alfombras, bolsos, y grandes y coloridos paneles para colgar de la pared. Después de unas llamadas, me recibieron esta mañana y me mostraron el lugar, y me facilitaron muestras, y hilos de lana. Ha sido muy interesante poder ver de cerca los materiales que utilizan y los motivos geométricos de sus diseños. Una gran fuente de inspiración!

Aquí os dejo algunas imágenes...











jueves, 21 de abril de 2011

Mi Estudio







Aquí algunas fotos de mi estudio... Por el momento estoy buscando y contactando con personas que me puedan ayudar con las prendas de punto! Una búsqueda loca!! Desearme suerte :)

martes, 22 de marzo de 2011

Breve historia de Jordania y Palestina

Jordania y Palestina , ambos países de Medio Oriente comparten una historia común, un trasfondo similar. Comparten idioma, religión, cultura y ante todo un sentimiento de identidad que se encuentra en un momento critico a raíz de los conflictos políticos.

Jordania actual, tal y como la conocemos se estableció en 1921, cuando Gran Bretaña accedió ceder los territorios de Transjordania de sus mandato palestino al mando del Emir Abdullah, el segundo hijo de su aliado Sharif Hussein de Meca. Originalmente se te instauró como el Emirato de Transjordania, pero el país de reorganizo como reino en 1946, poco después de la terminación del mandato británico y se renombro como Jordania. Desde 1951 hasta 1988, incluía oficialmente el territorio palestino de Cisjordania.

No obstante la historia real de Jordania como tierra, es tan antigua como la misma civilización. Las escrituras mas antiguas encontradas en el país datan al S. IX AC. Aquello que dio importancia histórica al territorio jordano, fue sin duda su localización estratégica en la convergencia de las mas importantes rutas de comercio e intercambio, conectando Egipto, Siria, Mesopotamia y la península árabe. Durante los tiempos helenísticos, el territorio jordano entro en un periodo de prosperidad urbana. Los griegos denominaron el lugar como Peraea, que significaba la tierra “al otro lado” del río Jordan. El mismo periodo helenístico fue testigo del nacimiento del cristianismo y su expansión por la zona, y mas tarde las migraciones de poblaciones sirio-árabes a pueblos y ciudades de Jordania, dispararon el proceso de arabización que se completo con la aparición del Islam.

Mas adelante y a raíz de las conquistas llevada a cabo por las fuerzas musulmanas, Jordania se convirtió en parte de la “gran Siria” y permaneció bajo el mandato de los sucesivos Califatos y luego de los sultanes del imperio Otomano desde el 634 d.C hasta la derrota de los Otomanos en la I Guerra Mundial.

Al igual que Jordania, Palestina también fue ocupada por el imperio Otomano, aunque a principios del S. XIX el control otomano era débil y el país se encontraba dividido en varias soberanías relativamente autónomas. Con la caída del imperio Otomano, el país paso a ser un territorio mas bajo el control británico y no fue hasta 1948 que a consecuencia de la negación por parte de los palestinos a dividir su país con la población judía emergente; inmigrantes que escaparon del holocausto; que perdieron la guerra y fueron testigos de la declaración del estado de Israel. Durante las hostilidades que tuvieron lugar entre diciembre de 1947 y septiembre de 1949, se estima que alrededor de 760,000 árabes palestinos escaparon o fueron expulsados de sus hogares, y este éxodo masivo produjo un gran numero de refugiados palestinos que se establecieron en los países vecinos, entre ellos Jordania. En 1967 hubo una segunda ola de refugiados palestinos, creados por la guerra de los Seis-Días entre Israel y los países árabes, donde una vez mas el estado judío resulto victorioso quedándose con el control de los altos del Golán e Siria, Cisjordania y la franja de Gaza.

Con una población que alcanza los cinco millones de habitantes, y marcada por una variedad étnica y territorial, Jordania reivindica una cultura nacional que fusiona los elementos de una herencia intricadamente compuesta. El país árabe presume de una armonía remarcable en la convivencia entre los jordanos y palestinos, los musulmanes y los cristianos, entre los árabes y los no árabes (chechenios, caucazos, y armenios), y entre las poblaciones beduinas y las poblaciones asentadas.

TURATH


Desde que era una niña viví entre dos mundos opuestos, distintos, sumergida en una confusión absolutamente bella, donde no existían diferencias culturales, religiosas y hablase el idioma que hablase todos me entendían. La imagen de mi abuela Fátima, con sus trenzas teñidas de henna, su cara tatuada con cenizas y su túnica larga de terciopelo bordada siempre me había fascinado, y me había invitado a reflexionar sobre mis orígenes. Nací y crecí en Amman, la capital Jordana, y en mi casa respire un ambiente multicultural, sin fronteras y tolerante.

Durante mi infancia nunca me había planteado mi identidad, al contrario siempre había sido un elemento que no me llamaba la atención, mi herencia española y jordana se fusionaban con tal armonía que se había convertido en la única realidad capaz de comprender. No entendía de fronteras culturales ni religiosas, y mezclaba el castellano y el árabe en una misma frase, puesto que en casa todos nos entendíamos a la perfección.

Recuerdo mis largos viajes en coche a Kerak, la cuidad de mi abuela con la voz de Fairuz de fondo cantando versos cargados de espíritu árabe, odas a la libertad y a esa identidad perdida. Rodeada de conflictos, estudiando la historia de una identidad truncada por invasiones occidentales que como si de un juego de ajedrez se tratara, dividieron la zona de medio oriente a sus anchas. Sin embargo, debo aclarar que mi infancia en Amman fue de lo mas placida, siendo Jordania un país pacifico y seguro.
Ambas culturas jordana y palestina son similares en todos los aspectos, compartiendo el mismo espíritu de pertenencia, los mismos aromas y sabores, la música y la literatura. De hecho, parte de mi no cree en las separaciones y las diferencias superficiales que algunos subrayan y que son producto de las intromisiones extranjeras que buscan desmembrar esa unión temida.

De todos modos, Palestina a diferencia de Jordania solo puede agarrarse a los recuerdos de naranjos, paseos bajo los olivos y las compras en el zoco de Jerusalén. Su nombre ha sido borrado de los mapas actuales, pero ninguna fuerza ha podido aniquilar la identidad de un pueblo que mantiene la cultura viva. Palestina respira en los relatos de un pasado feliz, se estremece con el deslizamiento de la pluma de un poeta sobre hojas mojadas, empapadas de lagrimas que lloran su perdida. Las mujeres bordan grandes tejidos que envuelven y protegen la memoria de un pueblo que ha sobrevivido al holocausto cultural.
La globalización y el bombardeo occidental de cultura de masas se ha infiltrado en la realidad de la cultura árabe en general, y las tradiciones y costumbres se han quedado incrustadas en un marco folclórico y no se han intentado trasladar a la realidad actual. Las nuevas generaciones no mantienen lazos fuertes con la cultura que los vio nacer, y con el paso del tiempo el vinculo es mas débil y casi invisible.

Un día rebuscando en los armarios de mi casa de Amman, encontré una vestido típico de la ciudad de mi abuela, un ejemplar en miniatura igual que el que llevaba ella. Me lo había regalado el día que nací, de terciopelo negro y con el escote bordado por ella misma. Tenerlo entre mis manos despertó en mi una nostalgia por un pasado jamás vivido, y me entro la necesidad de saber mas acerca de mis orígenes beduinos, saber mas sobre mi abuelo que nunca conocí, y darle un significado a los tatuajes de mi abuela que parecían contar historias infinitas.

Mi curiosidad me llevo a conocer a Widad Kawar, mujer jordana de origen palestino que ha dedicado gran parte de su vida a coleccionar y recopilar ejemplares de vestimentas regionales de la zona. De hecho ella es la persona con la colección mas amplia y completa de prendas palestinas y jordanas. Le explique el motivo de mi investigación, y emocionada por ver que una persona joven se interesaba por la herencia cultural me proporciono la bibliografía necesaria. La mayoría son obras suyas, fruto de sus esfuerzos por documentar la historia textil de la zona. Sin duda me gustaría agradecerle su gran ayuda, y su disponibilidad para entrevistarla como figura clave en la preservación de la tradición.

Como amante del arte y la moda, percibo una gran fuerza y carga simbólica en la artesanía textil de mi tierra, teniendo en cuenta que una pequeña parte de Palestina esta instaurada en mi interior. La costumbre tejera de Jordania y el arte del bordado palestino son claros ejemplos de preservación de la identidad, que han sido mantenidos gracias a asociaciones artesanales como Beni Hamideh o la Fundación del rió Jordan . No obstante dada la perdida de vínculos emotivos con la verdadera tradición, no han habido propuestas que descontextualicen este bagaje cultural y artesanal del marco folklórico y no se ha intentado cambiar esa visión de la artesanía textil como elemento decorativo superficial.

Primero como Jordana y árabe, y luego como diseñadora me gustaría trasladar esta herencia textil a una propuesta mas contemporánea, mas actual y mas cercana a esas nuevas generaciones para reconectarlo con sus orígenes, con esa identidad incomprendida, confusa y perdida.